PROBLEMAS DE LAS ENCIAS: GINGIVITIS Y PERIODONTITIS

El sangrado de encías es indicativo de que existe un problema: la GINGIVITIS que es desgraciadamente muy frecuente en nuestra sociedad. Pese a que muchas personas se acostumbran a convivir con esa situación, es desagradable y no ayuda a conservar en el futuro los dientes. El sangrado aparece al cepillarse los dientes, espontáneamente al comer ,o durante la noche manchando la almohada; Se debe a una inflamación y ulceración de la encía por acumulación de placa dental bacteriana alrededor de la misma, quedando una herida abierta que sangra al rozar con algo.

Existe la idea equivocada de que el sangrado de encías es normal. Esta afirmación es totalmente errónea. La encía no debe de sangrar al igual que no sangra un ojo , un dedo o ninguna parte del organismo. La encía debe estar bien pegada a los dientes y aislar el hueso del exterior. Si sangra durante un tiempo prolongado, significa que existe comunicación del exterior al interior, lo que contamina y destruye con el tiempo el hueso de soporte dental, y puede provocar la pérdida de los dientes por movilidad: PERIODONTITIS. Cabe resaltar que los pacientes fumadores padecen en gran medida problemas importantes de gingivitis y periodontitis sin presentar sangrado gingival.

Soluciones:

El tratamiento tiene distintas  etapas:

  1. Desinflamatoria:

 Se eliminana los depósitos de bacterias y cálculos adheridos a la pared de las raíces dentarias, mediante una técnica llamada “ raspado radicular o curetaje” que se lleva a cabo con anestesia local, por lo que no es nada molesta. De esta manera se consigue que la encía inflamada se pegue de nuevo al diente.  Generalmente, son necesarias varias sesiones en un periodo de 2 a 4 semanas, acompañadas de instrucciones  de higiene oral que el pacietne debe incorporar a su rutina.

  1. Cirugía periodonal:

 En los casos más avanzados ,con pérdida ósea moderada o avanzada, es necesario manipular quirúrgicamente la encía y el hueso para corregir defectos internos de éste provocados por la enfermedad. Cuando es necesario, podemos aplicar técnicas de regeneración ósea para recuperar parte del hueso perdido.

  1. Mantenimiento:

Es preventivo para evitar la reinfección de los tejidos de alrededor del diente.  Consiste en controles y limpiezas profesionales periódicas cada 4 ó 6 meses para eliminar la placa dental bacteriana acumulada entre los dientes y las encías, acompañada de una higiene diaria correcta en el domicilio.  Está demostrado  que las personas que son constantes en este programa de seguimiento consiguirán  alargar de forma significativa la vida de sus dientes.